Pesa poco más de un kilo, consume el 20% de nuestra energía y es lo más complejo que conocemos en el universo. El 22 de julio se celebra el Día Mundial del Cerebro, impulsado por la Federación Mundial de Neurología para concienciar sobre la salud cerebral y las enfermedades que afectan a este órgano extraordinario.
Historia y origen del Día Mundial del Cerebro
A diferencia de otras efemérides, esta no nació en la ONU. La impulsa la Federación Mundial de Neurología (WFN), que la celebra cada 22 de julio desde 2014. La fecha conmemora la fundación de la propia federación, el 22 de julio de 1957. Cada año se elige un tema; el más reciente, "Salud cerebral para todas las edades", subraya que cuidar el cerebro importa desde la infancia hasta la vejez.
¿Por qué se celebra?
Porque la salud cerebral sigue siendo una gran olvidada. Hablamos del corazón o del colesterol, pero pocas veces de cómo proteger nuestro cerebro, pese a que de él dependen la memoria, el ánimo, el movimiento y la identidad. El día busca dar visibilidad a las enfermedades neurológicas, reducir su estigma y recordar que muchas se pueden prevenir o retrasar.
El gran reto de la salud cerebral
El ictus, la migraña, el alzhéimer y otras demencias encabezan esa enorme carga de enfermedad, que ha crecido un 18% desde 1990. El motivo principal es el envejecimiento de la población: cuantos más años vivimos, mayor es el riesgo de trastornos neurológicos. La buena noticia es que controlar la tensión, no fumar, dormir bien, moverse y mantener la mente activa reduce de forma notable ese riesgo.
Una prioridad para España, Portugal y Latinoamérica
En sociedades cada vez más envejecidas como España, Portugal y buena parte de Latinoamérica y Brasil, el reto es enorme. El ictus y las demencias presionan ya los sistemas sanitarios y a las familias cuidadoras. Por eso crecen las campañas de prevención del ictus —donde cada minuto cuenta— y los planes de salud cerebral a lo largo de toda la vida.
Mitos que conviene desterrar
Sobre el cerebro circulan ideas falsas muy extendidas. La más famosa: que "solo usamos el 10%". Es rotundamente falso; usamos prácticamente todo el cerebro, aunque no todo a la vez. Tampoco es cierto que las personas sean "de hemisferio izquierdo o derecho": ambos trabajan juntos en casi todo. Y, frente a la vieja creencia de que el cerebro adulto no cambia, hoy sabemos que goza de neuroplasticidad: se reorganiza y crea conexiones nuevas durante toda la vida. Eso significa que aprender, a cualquier edad, deja huella física en el cerebro. Entenderlo bien es el primer paso para cuidarlo mejor.
Cómo participar en el Día Mundial del Cerebro
- Cuida tu cerebro: ejercicio, buen sueño, dieta equilibrada y vida social activa.
- Aprende a reconocer los síntomas de un ictus: actuar rápido salva vidas.
- Mantén la mente activa: leer, aprender o jugar también la entrenan.
- Apoya a quienes cuidan a personas con alzhéimer u otras demencias.
- Comparte información rigurosa con #DíaMundialDelCerebro.
Cuidar el cerebro es cuidar quiénes somos. El Día Mundial del Cerebro nos recuerda que la salud cerebral no es cosa solo de médicos: empieza en los hábitos de cada día, a cualquier edad.
#DíaMundialDelCerebro