¿Sabías que el gasto militar mundial alcanzó la cifra récord de 2,887 billones de dólares en 2025, mientras que menos del 0,4% del financiamiento enviado a países en conflicto se destina a organizaciones de mujeres? Cada 24 de mayo, el Día Internacional de las Mujeres por la Paz y el Desarme pone de manifiesto una paradoja brutal: el mundo gasta cifras astronómicas en armamento mientras quienes más sufren las guerras —las mujeres— apenas reciben recursos para reconstruir la paz. Es una jornada para reconocer el activismo pacifista femenino y exigir que la voz de las mujeres esté presente en cada mesa de negociación.
Historia del Día de las Mujeres por la Paz y el Desarme
Los orígenes de esta jornada se remontan a abril de 1915, en plena Primera Guerra Mundial, cuando se celebró en La Haya el I Congreso Mundial de Mujeres. Más de 1.000 mujeres procedentes de 12 países se reunieron durante varios días, convencidas de que la paz, la igualdad y la justicia eran objetivos inseparables. Denunciaron el horror de la guerra, elaboraron estrategias pacifistas e intentaron encontrar mecanismos de mediación para detener el conflicto. Aquel congreso marcó el nacimiento del movimiento internacional de mujeres por la paz y del feminismo pacifista con vocación internacionalista.
Décadas después, en plena Guerra Fría, la carrera armamentística nuclear reavivó el activismo. En septiembre de 1981, un grupo de mujeres galesas marchó desde Cardiff hasta la base militar de la RAF en Greenham Common (Berkshire, Inglaterra) para protestar contra la decisión de la OTAN de instalar 96 misiles nucleares de crucero en suelo británico. Lo que comenzó como una marcha se convirtió en un campamento permanente de resistencia pacifista que duraría 19 años.
En marzo de 1982, 250 mujeres bloquearon la base y 34 fueron arrestadas. En diciembre de ese mismo año, más de 30.000 mujeres se movilizaron en Greenham Common en una de las mayores manifestaciones pacifistas de la historia europea. Fue entonces cuando los grupos de mujeres pacifistas europeos establecieron el 24 de mayo como Día Internacional de las Mujeres por la Paz y el Desarme, en homenaje a las luchas que habían comenzado ya desde la Primera Guerra Mundial.
Una figura clave fue Maj Britt Theorin, presidenta de la Asociación de Mujeres Parlamentarias por la Paz, quien desde su posición en la ONU impulsó la incorporación de las mujeres en los procesos de desarme. Su trabajo fue precursor de lo que vendría después: la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de la ONU, adoptada el 31 de octubre de 2000, que por primera vez reconoció formalmente el impacto diferencial de los conflictos en las mujeres y la necesidad de su participación plena en los procesos de paz.
Las cifras de un mundo que se arma
Los datos más recientes del SIPRI (Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo) son contundentes. El gasto militar mundial alcanzó los 2,887 billones de dólares en 2025, un 2,9% más que el año anterior y el undécimo año consecutivo de crecimiento. Como porcentaje del PIB, el gasto militar alcanzó un promedio del 2,5%, el nivel más alto desde 2009. Estados Unidos, China y Rusia concentran el 51% del gasto total, con 1,48 billones de dólares combinados.
En contraste, solo el 0,4% del financiamiento enviado a países en conflicto se destina a organizaciones de mujeres. El déficit anual para lograr la igualdad de género en países en desarrollo se estima en 420.000 millones de dólares. En 2024, solo 1 de cada 10 conversaciones de paz incluyó a mujeres negociadoras, y apenas el 33% de los acuerdos de paz firmados incluyeron disposiciones de género.
España ha duplicado su gasto militar en 2025, superando por primera vez desde 1994 la cuota del 2% del PIB que recomienda la OTAN. El gasto de los miembros europeos de la OTAN ha aumentado más rápidamente que en cualquier otro momento desde 1953. Mientras tanto, 56 conflictos armados permanecen activos en el mundo, la cifra más alta desde la Segunda Guerra Mundial.
Cómo se celebra en distintos países
En España, organizaciones como el Fórum de Política Feminista, WILPF España y las plataformas antimilitaristas publican manifiestos conjuntos y organizan actos en ciudades como Madrid, Barcelona y Bilbao. El Instituto de la Mujer ha impulsado el II Plan Nacional de Acción de Mujeres, Paz y Seguridad, que se alinea con la Resolución 1325.
En América Latina, la jornada adquiere un significado especial vinculado a la memoria histórica de las dictaduras militares. En Argentina, las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo son símbolo universal de la resistencia pacífica femenina. En Colombia, las mujeres han sido protagonistas del proceso de paz con las FARC, y ONU Mujeres ha destacado que los países de la región se han posicionado como referentes en la participación femenina en la construcción de paz.
En México, organizaciones de derechos humanos aprovechan la fecha para denunciar la situación de violencia que viven las mujeres en contextos de militarización y narcotráfico. En Brasil, los movimientos feministas conectan esta jornada con la lucha contra la violencia doméstica y la militarización de las favelas.
Curiosidades y datos que quizás no conocías
El campamento de mujeres de Greenham Common se mantuvo activo de forma ininterrumpida desde 1981 hasta 2000, 19 años de resistencia pacífica. Llegó a albergar a miles de mujeres de toda Europa y se convirtió en el símbolo más visible del movimiento antinuclear europeo.
La Resolución 1325 tiene ya 25 años y ha generado otras 9 resoluciones complementarias del Consejo de Seguridad. Sin embargo, 115 países han adoptado planes de acción nacionales pero muy pocos los financian plenamente. El número de mujeres y niñas asesinadas en conflictos armados se ha cuadruplicado entre 2022 y 2024, y la violencia sexual relacionada con conflictos ha aumentado un 87% en el mismo período.
Mujeres como Rigoberta Menchú (Guatemala), Wangari Maathai (Kenia), Malala Yousafzai (Pakistán) y Berta Cáceres (Honduras) representan una larga tradición de liderazgo femenino en la construcción de paz que a menudo es invisibilizada por la historia oficial.
Dato paradójico: los acuerdos de paz que incluyen participación de mujeres tienen un 35% más de probabilidades de durar al menos 15 años, según ONU Mujeres. Sin embargo, las mujeres siguen siendo excluidas sistemáticamente de las negociaciones.
Cómo participar
Este 24 de mayo puedes sumarte de varias formas. Infórmate sobre la Resolución 1325 y la agenda de Mujeres, Paz y Seguridad de la ONU, que en 2025 celebró su 25 aniversario. Apoya a las organizaciones de mujeres que trabajan por la paz en zonas de conflicto. Comparte en redes sociales con los hashtags #MujeresPorLaPaz y #PazYDesarme. Y reflexiona sobre el contraste entre el gasto militar mundial y la inversión en igualdad de género: un mundo más seguro empieza por poner a las mujeres en el centro de la paz.