Hubo un tiempo en que los peores crímenes quedaban impunes si quien los cometía tenía suficiente poder. El 17 de julio se celebra el Día Internacional de la Justicia, una fecha que la ONU vincula a la justicia penal internacional y a una promesa: que el genocidio y los crímenes de guerra no queden sin respuesta.
Historia y origen del Día Internacional de la Justicia
La fecha no es casual. El 17 de julio de 1998 se adoptó en Roma el Estatuto de Roma, el tratado que dio nacimiento a la Corte Penal Internacional (CPI). Años después, en la Conferencia de Revisión de Kampala (2010), la Asamblea de los Estados Partes decidió conmemorar ese día como jornada de la justicia penal internacional.
El Estatuto entró en vigor en 2002, creando algo inédito: un tribunal permanente, con sede en La Haya, capaz de juzgar a individuos (no solo a Estados) por los crímenes más graves.
¿Qué es la Corte Penal Internacional?
La CPI es el primer tribunal permanente de la historia con competencia para juzgar cuatro crímenes: genocidio, crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra y el crimen de agresión. Actúa cuando los tribunales nacionales no pueden o no quieren hacerlo, como una red de seguridad de la justicia mundial. No sustituye a los Estados, sino que interviene cuando estos fallan.
¿Por qué importa este día?
Porque la lucha contra la impunidad nunca está ganada del todo. La justicia internacional avanza despacio, choca con grandes potencias y depende de la voluntad de los Estados. Este día reivindica que, pese a todo, exista un lugar donde rendir cuentas por las peores atrocidades. Es un freno (imperfecto, pero real) a quienes creen estar por encima de la ley.
España, Portugal y América Latina ante la CPI
El mundo hispano y lusófono es un pilar de la Corte. España ratificó el Estatuto en 2000, Portugal y Brasil en 2002, y la inmensa mayoría de los países latinoamericanos figuran entre los 125 Estados parte. Esa adhesión convierte a la región, junto con Europa, en uno de los grandes sostenes del proyecto de justicia penal internacional.
Una justicia con límites
La Corte Penal Internacional es un avance histórico, pero no es todopoderosa. Algunas de las mayores potencias del mundo (como Estados Unidos, China o Rusia) no son Estados parte, lo que limita su alcance. Además, la CPI no tiene policía propia: depende de la cooperación de los países para detener a los acusados, y a veces esa cooperación no llega. Eso explica que algunas órdenes de arresto tarden años en cumplirse o no se cumplan nunca. Reconocer estas debilidades no resta valor al proyecto: lo hace más necesario, porque señala el camino de lo que aún queda por construir.
Cómo participar en el Día Internacional de la Justicia
- Infórmate sobre qué es la CPI y qué crímenes juzga.
- Apoya a organizaciones de derechos humanos que luchan contra la impunidad.
- Difunde la diferencia entre justicia, venganza y olvido.
- Comparte la efeméride con #DíaDeLaJusticia.
La justicia internacional es joven y frágil, pero representa una de las mayores conquistas civilizatorias: la idea de que ningún poder está por encima de la dignidad humana. El Día Internacional de la Justicia celebra y defiende esa idea.
#DíaDeLaJusticia
Verificado por la redacción de Día Internacional
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